miércoles, 18 de septiembre de 2019

CARTA PARA MI HIJA AUSENTE,( seguido del poema) YO NO ESTABA





CARTA PARA MI HIJA AUSENTE

Mi querida hija:
Nunca fui capaz de expresar mis sentimientos cara a cara. El hacerlo no entra dentro de mis habilidades. Cuando la emoción me invade, existe en mi cerebro un resorte que me aniquila el razonamiento y las palabras se niegan a salir. Ahora, cuando han pasado más de ocho años desde nuestra última conversación por teléfono, me resulta imposible seguir viviendo sin tenerte cerca.
 ¿Qué nos pasó, por qué te fuiste de mi lado? Me he hecho estas preguntas miles de veces durante el insomnio de numerosas noches sin ti. No sé quién tuvo la culpa, o cuál fue la causa.  Por mi parte, he pensado en mil razones maternas e, incluso, he visto una mano negra impidiendo que tú y yo siguiéramos nuestros diferentes caminos juntas.
Acabo de conseguir tu dirección a través de una amiga tuya, a la que llamaba de vez en cuando. Gracias a ella, he sabido que no te iba mal, que además de trabajar estabas estudiando. Yo he seguido con mi vida, aunque no hubo ni un solo día que no me inquietara por ti. Ya me estoy haciendo mayor, lo sé por las fotos de hace más de ocho años, donde estábamos juntas en cumpleaños, paseos…. Cuando las miro, recuerdo esos momentos como si fuera ahora, pero sé que el tiempo no me ha perdonado porque los espejos me lo dicen cada mañana. Muchas arrugas surcan mi cuerpo… no quiero seguir llorando, voy a mandarte esta carta y a rogarte que volvamos a empezar, porque mi amor por ti sigue intacto. Espero, hija mía, tener la suficiente sabiduría para que nos reencontremos y sigamos juntas hasta el final de mis días.
Con amor.
Tu madre


YO NO ESTABA
No sé cómo he podido
 vivir sin ti tantos años
¿Qué nos separó?
Me sentí enmudecer,
cuando tu boca esparcía
miles de reproches,
como lluvia ácida que helaban
mis palabras de madre
¿Qué les pasó a los sentimientos?
Quizás se derramaron por el suelo,
resbalando por la casa
ocultos bajo las penas,
pero mi voz también se perdió.
El tiempo no ha conseguido
curar tu ausencia.
Andaba a oscuras,
sin saber a dónde ir,
sin encontrarte,
intentando olvidar
que tú no te hallabas,
que yo me perdía
en una felicidad vana.
La oscuridad dominaba mi vida.

Yo tampoco me hallaba,
Solo regresaría,
si tú regresaras.






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